DARÍO AMADO, EL FORENSE DEL CASO “CABEZAS” ESTUVO A MINUTOS DE SER DESIGNADO COMO “TITULAR DE MEDICINA LEGAL” EN LA UNIVERSIDAD DE LA PLATA
Darío Amado fue el forense encargado de realizar la autopsia a José Luis Cabezas, oculto pruebas, y falsificó informes que obstruyeron la investigación sobre el asesinato del reportero gráfico asesinado en la localidad de General Madariaga por sicarios de Yabrán.
“La mafia premia a sus integrantes, toda la vida, no importa qué hayan hecho, porque seguramente les han seguido siendo útiles hasta la actualidad. No nos guía el resentimiento ni la venganza, solo el deseo de justicia, que solo las personas dignas puedan ocupar cargos públicos, cargos que requieran dignidad humana”, escribieron Gladys Cabezas, hermana de José Luis, y Alejandro Vecchi, apoderado de la familia.
Gracias a la divulgación de los antecedentes de Darío Amado por las redes sociales, más la presión pública de la familia de José Luis Cabezas, de sus colegas y amigos se frenó la designación de Amado como titular de la cátedra de Medicina Legal en la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Plata.
¿Cómo es posible que una persona con tal historial haya estado a un instante de jugar un rol tan importante en las futuras generaciones de estudiantes de la Universidad de La Plata? Habría que preguntarle a las autoridades del establecimiento, quienes tras un empate 2 a 2 entre él y la doctora Virginia Créimer (Experta en el ámbito nacional e internacional en materia de Derechos Humanos en el ámbito público) dejaron la decisión en manos de la Comisión de Enseñanza de la Facultad, que decidieron postular a Darío Amado.
Han pasado ya muchos años, 24 para ser precisos y es probable que algunxs no sepan de que se trata el caso antes mencionado…
José Luis Cabezas fue un reportero gráfico de la revista Noticias, apasionado por su trabajo. En el año 1996 lograría algo que nadie hasta ese año había conseguido: sacarle un foto al empresario y símbolo del poder de los años 90 Alfredo Yabrán.
La foto de Yabrán caminando junto a su esposa en las playas de Pinamar sería tapa de la revista Noticias el 3 de marzo de 1996, y a su vez sería la sentencia de muerte de José Luis.
El periodista vivió todo el año 1996 amenazado, por diferentes vías: llamados, recados, cortarle las cubiertas del auto. Hasta que el 25 de enero de 1997 emisarios de Yabrán lo asesinaron en Pinamar, lo ejecutaron de 2 balazos en la cabeza y prendieron fuego su cuerpo junto a su auto.


