A raiz de los allanamientos realizados el día de ayer, la UTEP salio fuerte a expresar el repudio contra la persecución a los Moviemientos Sociales.
En la pagina oficial se publico “Desde la UTEP denunciamos que hoy se han producido más de 12 allanamientos en viviendas de dirigentes y compañeros de la CCC.
Los allanamientos fueron ordenados por la jueza Alicia Vence del Juzgado Federal 2 de San Martín, por una causa armada en 2019 durante el gobierno de Macri. Queda en evidencia el uso político de la Justicia, ya que una de las dirigentas que sufrió el allanamiento fue Julia Rosales, víctima de un intento de asesinato en agosto de 2017, gravísimo hecho nunca esclarecido y nunca investigado a fondo por la justicia en dicho gobierno.
Esto es parte de una acción coordinada a nivel nacional, con hechos intimidatorios y persecutorios a los movimientos sociales en distintas provincias del país. Con la misma fuerza que nos unimos en la lucha contra el hambre macrista conquistando la Ley de Emergencia Social y estuvimos en la primera línea de lucha contra la pandemia, seguiremos peleando en unidad por Tierra, Techo y Trabajo”
Pero no tardaron en acompañar otras organizaciones sociales en mostrar apoyo a los compañeros.A su vez, la CCC informo que lo que motivó la medida fue por “una causa armada durante el gobierno de (Mauricio) Macri en 2019 que ha sido reactivada por ese juzgado”.
“El uso político que se hace de la Justicia queda en evidencia cuando, justamente, (se observa que) una de las compañeras allanadas, Julia Rosales, fue víctima de un intento de asesinato en agosto de 2017, recibiendo heridas de balas, hecho que nunca fue investigado a fondo y fue ‘cajoneado’ por la justicia macrista”, ahonda el texto.
Un integrante de la CCC presente en uno de los allanamientos expreso que fue “increíble el nivel de violencia”. “Estábamos pacíficamente, desde las 7.30 de la mañana, con algunos compañeros y tranquilos. No nos movilizamos, éramos cincuenta”, recordó.
Durante el procedimiento -destacó-, hubo provocaciones por parte de las fuerzas. “Nosotros nos mantuvimos al margen. Y, cuando se fueron, dieron un par de gritos y, de una de las últimas camionetas, tiraron gas pimienta”, aseguró.
La salida de esta crisis ya casi institucional es con todos adentro tirando para un mismo lado, no es persiguiendo a los movimientos sociales, quienes le pusimos el cuerpo a las necesidades de las barriadas.
Staff y Editores