El Presidente participa en forma virtual de la XIV Cumbre de Jefes de Estado de los Brics.
Fernandez expresó la aspiración de la Argentina de ser “miembros plenos” del grupo de países y potencias emergentes que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, ante cuyos líderes sostuvo que “ni el trigo ni los alimentos pueden convertirse en un arma de guerra”.
Argumento en su discurso “somos provedores, seguros, responsables de alimentos. Reconocidos en el ámbito de la biotecnología y tecnología logística avanzada.” Para afirmar que Argentina es un país capacitado para la producción, exportación de alimentos también para formar especialistas y suministrar estos servicios.
En su discurso remarcó “Los Brics constituyen una plataforma con grandes capacidades para discutir e implementar una agenda de futuro, que nos lleve hacía un tiempo de mejor y más justo. Argentina quiere sumarse a ese espacio, y brindar sus aportes como integrantes del mismo.”
Con la participación en esta cumbre, la Argentina da un paso de relevancia estratégica con el horizonte puesto en incorporarse al foro como miembro pleno.
Al exponer ante sus líderes este viernes, Fernández vos aseguró que la generación de recursos que realiza la Argentina, la lleva a cabo “lidiando con las dificultades propias de un país en desarrollo signado por una pesada deuda” y destacó la importancia de “mejorar nuestra infraestructura, diversificar nuestra matriz productiva, aprovechar las nuevas industrias como generadores de nuevos empleos y aumentar así nuestras exportaciones”.
“Sabemos que este encuentro es una oportunidad. Podemos acordar una agenda común que nos permita transmitir nuestras inquietudes con mayor eficacia en la próxima reunión del G-20”, señaló el presidente.
Se refirió a la invasión de Rusia a Ucrania “Quiero alzar mi voz para que el mundo entero entienda que aunque la guerra se libre en Europa, sus consecuencias trágicas repercuten en América Latina y el Caribe, en África y en todo el hemisferio sur. Somos la periferia que padece”.
“Como lo ha señalado el Papa Francisco, ni el trigo ni los alimentos pueden convertirse en un arma de guerra, ni la persona humana puede volverse moneda de cambio. La paz no solo es necesaria. La paz es urgente porque es urgente hacer un mundo más igualitario”.
Con estas palabras el presidente hizo un llamado para que la guerra llegué a su fin, considerando “el mundo está atravesando un momento singular” y que “nunca la desigualdad se vio tan expuesta”.
Y añadió que “cuando aún no superamos la crisis sanitaria generada por una pandemia que arrasó con la vida de millones de seres humanos, una guerra se ha desatado con una cuota de violencia y muerte que a todos nos conmueve”.
“Las consecuencias de semejante desastre exceden en mucho a los países en pugna. La energía se vuelve carencia, la producción se detiene y el fantasma del hambre recorre impiadoso los pueblos del hemisferio sur”, apuntó Fernández.
Asimismo, planteó que “en este tiempo nos encontramos, y como parte de la humanidad que somos, obligados a revertir con urgencia la crueldad de este presente”.
“Acabar con la violencia, retomar el diálogo y volver a poner en valor la solidaridad son imperativos éticos que esta hora nos impone”
Ya expuestos sus argumentos y su postura el presidente Argentino para finalizar reafirmó “El tiempo es hoy. La historia es ahora, la estamos escribiendo. Debemos entender, de una vez y para siempre, que el desarrollo debe ser el nuevo nombre de la paz. Y la paz debe ser hoy el nuevo nombre del desarrollo”.
