Muertes por intoxicación
La explosión de intoxicados y muertos del día miércoles en la Provincia de Buenos Aires, por consumo de cocaína, fue el tema principal de la semana. Todos se atrevieron a opinar sobre la situación. La politización entre el Gobierno Nacional y la oposición fue encarnizada
Las alarmas se encendieron cuando los médicos detectaron cuatro pacientes en el hospital municipal de Hurlingham que habían fallecido por haber consumido cocaína y luego se reportaron pacientes en los hospitales de la jurisdicción de la Fiscalía General de San Martín, que tomó el caso y emitió una advertencia a la población de la circulación de cocaína de “altísima toxicidad”.
Los pacientes perdían el conocimiento a minutos de consumir la cocaína y en ese estado llegaban a los hospitales, según han repetido diversas autoridades en los medios.
La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) instó a las autoridades nacionales a que impulsen “políticas públicas serias” para combatir el narcotráfico en el país. “Anhelamos que se brinde especial atención a un trabajo social profundo e integral que provea la solución a esta problemática”, indicaron.
La postura expuesta por la ACIERA se suma a la manifestada ayer por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), desde donde plantearon que la despenalización de las sustancias solo traerà mas consumo y marginalidad
“Seguramente se instalará en la sociedad que las drogas legales no hacen daño: las drogas matan siempre”, apuntaron en el comunicado de la CEA.
Después del pronunciamiento de los católicos, a través de la Conferencia Episcopal, expresando su rechazo a la legalizaciòn de las drogasen medio del escándalo por las dosis de cocaína adulterada, hoy fue el turno de las iglesias evangélicas agrupadas en Aciera, que manifestaron su “profunda conmoción” por lo ocurrido y pidieron por la “inmediata recuperación” de las personas que continúan internadas por el consumo de cocaína envenenada.
Joaquin Aguino alias “El Paisa” se negó este viernes a declarar en indagatoria acusado de tráfico de drogas y ser el dueño de la cocaina que vendía en el partido de San Martín por haber estado contaminada con componentes altamente tóxicos a causa desplegó un total de 13 personas detenidas en múltiples allanamientos realizados en la localidad bonaerense de San Martín y el asentamiento Puerta 8, en Loma Hermosa, desde donde se vendió la cocaína envenenada que hasta el momento dejó a un total de 24 personas fallecidas y más de 80 internados.
Mientras tanto el intendente Diego Valenzuela(Juntos por el Cambio), no se comunicó con la prensa. ni estuvo en el lugar de los hechos junto con los vecinos de su distrito.
Sí utilizó su cuenta de Twitter para dejar constancia de que se puso a disposición del ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni. “Ante los hechos sucedidos con la masiva intoxicación con supuesta cocaína adulterada, me comuniqué con el ministro Sergio Berni para ponernos a disposición”, posteó el miércoles varias horas después de que los móviles de casi todos los canales de noticias nacionales se habían instalado en el barrio Puerta 8, al que él no fue, ni mandó a ningún funcionario municipal encargado de la Salud Pública o la Seguridad.
Algunos de sus vecinos respondieron el compungido y responsable posteo del historiador y jefe comunal. No los reproducimos por la cantidad de insultos que contienen.
No estuvieron en el lugar de la desgracia ni el secretario de Seguridad de Tres de Febrero, Juan Marchese, ni la de Salud, María Galante. Obviamente, para Valenzuela la miseria y el narcotráfico son responsabilidad del Gobierno de la Provincia y él, como es un hombre de JxC nada tiene que ver. O por lo menos, si tiene una parte de la responsabilidad en la tragedia de la droga envenenada, que no se note. Como suele decir su líder, Mauricio Macri: “si te hacés el boludo, la pasás mejor”.
Habrá que ver hasta cuándo Diego Valenzuela podrá evadir su responsabilidad en el estado deplorable que, en materia de Seguridad y Salud, se encuentra el municipio que él dirige desde hace más de 6 años. Por el momento, la culpa es de otro.



