Reconocimiento al equipo de salud de una familia que se reencuentra.

Emmanuel Alvarez, dirigente Social del MP La Dignidad - UTEP

Soy Emmanuel Alvarez, Director Ejecutivo del Hospital Mariano y Luciano de La Vega de Moreno y quiero reconocer y compartir el trabajo del equipo de salud de nuestro hospital a partir de esta foto.

Detrás de esa puerta una familia acaba de reencontrarse. 8 días atrás habían llegado a la guardia dos jóvenes adolescentes. Ella, de 15 años, embarazada de 35 semanas, con diagnóstico de Epilepsia había tenido varias convulsiones antes de llegar. Su pareja refería que también tenia tos y fiebre al igual que él. Las cosas no eran para nada sencillas. Ambos tenían los síntomas compatibles de Covid-19 y la joven embarazada además se encontraba inconsciente con el riesgo para el bebé y para ella de seguir convulsionando repetidas veces. El joven fue derivado a la nueva sala de aislamiento COVID para su evaluación e hisopado y la joven de 15 años a quirófano para cesárea de urgencia. El equipo de guardia de clínica medica, área COVID y tocoginecología coordinaron rápidamente las acciones médicas pero estaba claro que eran acciones traumáticas que implicaban la separación temporaria de los integrantes de la familia y la imposibilidad del padre u otro familiar de presenciar el “parto”. La Sala COVID que mencioné fue creada al inicio de la pandemia, exactamente el 19 de marzo, cuando fuimos el primer hospital en recibir gran cantidad de casos sospechosos y positivos a partir del foco generado en la fiesta de 15 años. En ese momento distintos medios de comunicación se encargaban de resaltar el “colapso” de nuestro hospital frente a la situación. Si, el único hospital para 600 mil personas. En ese momento no sabíamos que íbamos a sumar 72 camas a partir del nuevos hospital o más que duplicar la cantidad de camas críticas del distrito. ( pasar de tener 10 respiradores a tener más de 50 en todo el municipio sólo contando el sector público). Lo cuento porque en ese momento no lo sabíamos, sólo había incertidumbre y así fue que apareció lo mas lindo del trabajo en salud que es el amor y la fuerza de lxs trabajadorxs cuando nos unimos por un objetivo colectivo.

Volviendo al relato… la cesárea se hizo y nació un bebé de casi 2 kilos que tuvo que tener su recuperación de peso en el servicio de neonatologia. Su madre compensada de su Epilepsia fue a una sala de aislamiento y también hisopada en la maternidad. Se utilizaron todos los protocolos de atención y uso de equipo de protección adecuados. Y cuento esto para que entiendan que es doloroso y molesto hacer una cesárea, atender un parto, revisar a un bebé o cualquier otra acción de salud con las gafas, las mascaras, los barbijos, los camisolines, los guantes, etc. Duelen los elásticos, los plásticos en la cara, los ojos, las manos después de horas y horas de usarlos. Los resultados lamentablemente fueron positivos para covid-19 para todos los integrantes de esta familia. Durante días los distintos equipos de neo, maternidad y clínica médica, tanto médicos/as como enfermeras/os discutieron sobre encontrar alguna forma para que puedan estar juntos y facilitar lo antes posible el alta de la familia completa. Esa posibilidad se encontró al octavo día de internación cuando el bebé alcanzó los 2130 gramos y con una incubadora móvil se pudo reunir con su mamá y papá en una habitación de adultos de cuidados mínimos. Nunca antes en la historia del hospital se había internado una familia entera con un bebé de 2kg en esa sala. Nunca fue tan grande el desafío para enfermerxs, medicxs, personal de limpieza, técnicxs y todos el conjunto del equipo. No existe ningún tipo de experiencia previa.
Detrás de esa puerta no soló hay una familia unida sino el trabajo amoroso de todo un hospital. Porque donde no hay protocolos, ni libros ni publicaciones científicas, hay trabajadores, no sólo profesionales, moviendo el mundo y dando esperanza a la comunidad también que aquí estamos para ellos.
Este relato no es para decir que todo es color de rosas, de hecho no lo es, y sabemos los problemas y dificultades que durante décadas sufre tanto el hospital como la comunidad de Moreno, todas consecuencias del vaciamiento, el abandono edilicio, bajos salarios, falta de recurso humano, etc. Pero es injusto también la estigmatización que, así como se hace del pueblo pobre y humilde, también se hace del hospital público. Por eso detrás de esa puerta también está la resistencia y amor por la salud pública de todxs lxs trabajadorxs del estado, es bueno reconocerlo cuando ayer también fue nuestro día. Cuando vemos el resto del mundo, vemos que a los países que pusieron al mercado y al negocio como protagonistas de la salud no les va tan bien en pandemia. Es fundamental por eso que la sociedad, y no sólo la política, entienda que la salud pública así como la educación pública, deben ser agenda prioritaria en todo momento y no sólo en pandemia.

Va mi reconocimiento en esta foto, respetando la intimidad de las personas, a todo el equipo de salud de mi hospital y también al de todos los hospitales y centros de salud del país, los que estamos en la trinchera si, pero sabemos muy bien de donde venimos y hacia donde vamos. Les pedimos que hagamos un gran esfuerzo porque se vienen semanas muy duras, quedarnos en casa si no es estrictamente urgente salir, ayudarnos solidariamente, porque la pandemia no es un invento. Y de esta entramos y salimos todos juntos. Saludos Cordiales.

Emmanuel Alvarez
MP230850
Director Hospital Mariano y Luciano de la Vega de Moreno, dirigente Social del MP La Dignidad – UTEP

En comunicación telefónica, el Ministro de Salud de la Nación Gines Gonzalez Garcia hace extensivo este reconocimiento a la labor de lxs trabajadorxs del Hospital.

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