UN PUEBLO LIBRE NO ES DE DERECHA
La derecha argentina con la finalidad de lograr representar a la “pendular” clase media, intenta apoderarse de un nuevo término: “LIBERTAD”.
No es un hecho aislado, las diferentes formas que adoptaron las derechas nacionales intentaron siempre apropiarse de distintos aspectos de la cultura: símbolos patrios como la bandera y el himno, canciones, libros, e incluso ideas tales como “seguridad” y “progreso”.
Sin embargo, ser “de derecha” nunca fue algo que se escuchara con frecuencia como sucede en estos días, por el contrario, “derechoso” fue un adjetivo casi exclusivo de los sectores populares para señalar despectivamente a los conservadores y reaccionarios.
Hace poco tiempo una mega campaña mediática hizo de un concepto la bandera de victoria del peor gobierno democrático de nuestra historia, solo comparable con el Menemismo y la Alianza encabezada por Fernando de la Rúa.
La bandera del “cambio” logró que personas pertenecientes a sectores populares voten a la derecha y Mauricio Macri llegue al poder. Tengamos muy presente este tema cuando analicemos la “nueva guerra” iniciada bajo el concepto “Libertad”.
Esta nueva bandera, por supuesto vacía de contenido, al igual que la del cambio, enarbolada por la “Nueva derecha” es un indicio de la peligrosa y mentirosa batalla cultural que se avecina. Esta “Nueva Derecha” heterogénea, aglutina a Libertarios, Reaccionarios, Conservadores, Neoliberales, etc. En síntesis, aglomera a todos los sectores enemigos del “progresismo”.
En sus discursos además de un sin fin de menciones de la palabra libertad, escuchamos un claro enemigo al cuál llaman de diferentes maneras: “Peronistas”, “Progres”, “Peronchos”, “zurdos”, “Kirchneristas”, “vagos”, “planeros”, entre otros.
Nuestra oposición ya tiene sus propósitos claros, posee los medios para hegemonizar el odio al progresismo y la bandera de la falsa libertad que esperan izar si los subestimamos como la historia nos demostró en 2015.
Es pertinente desenmascararlos, denunciar sus ideas reales y a quienes representan estos “neo derechosos”. Pero sobre todo es momento de que los sectores populares no perdamos la conciencia de clase y alcemos con orgullo nuestras propias banderas: “Justicia Social”, “Igualdad”, “Inclusión”, “Memoria, Verdad y Justicia”, también “Libertad”, pero no ese libertad liberal que se apega solamente al consumo y al cuento meritócrata del individualismo como forma única de “Progreso”; sino de la Libertad del individuo en un marco de libertades colectivas y un Estado que garantice una sociedad más igualitaria.
Un Estado débil, una economía regulada por el Mercado, Un sistema de seguridad basado en la “Mano dura”, Reducción del gasto público, Privatización de servicios, son fueron y serán los ideales máximos de las derechas en Argentina y en el Mundo. Es pertinente como miembros de la “Economía Popular” recordarnos esto cada día de nuestras vidas, y por sobre todas las cosas no olvidar que estas políticas fueron las que dejaron al país devastado en el año 2001, luego de los sucesivos gobiernos de Carlos Menem y De la Rúa.
Los nuevos paladines de la libertad no son otros que los civiles que sustentaron a la dictadura del 76, los que proscribieron al peronismo durante años y persiguieron a referentes políticos, artistas y a todo aquel cuyas ideas iban en oposición a los ideales Neoliberales; Neoliberalismo promovido en toda América Latina por la potencia imperial del Norte.
La derecha sabe que sin los sectores populares y la clase media no tienen forma de obtener un porcentaje de votos que los ponga en el lugar que tanto anhelan, para ello ya muestran sus armas, nosotros los sectores populares tenemos las nuestras.
A los dirigentes, no subestimar al rival y no olvidar que están en ese lugar para gobernar “Para el pueblo”; al Pueblo, memoria y conciencia para no caer en las estrategias de un sector que no nos representa.
¡POR UNA ARGENTINA PARA EL PUEBLO, LIBRE Y SOBERANO!
Argañaraz Leandro
