“Cuando las mujeres sen hacen cargo”. Otra mirada de la toma en Guernica.

Reflexionando sobre la opresión que ejerce el patriarcado instalado en nuestra sociedad Argentina, dejamos en claro una vez más la desigualdad sobre nuestro género. Como Sociedad y Estado nos olvidamos de replantearnos que, con sensibilidad, debemos mirar cada caso con perspectiva de género.

A las mujeres nos siguen dejando por detrás, cuando estamos al frente, somos cabeza de hogares, somos el sostén de la familia, nos desamparan en la igualdad de oportunidades y una vez más nos excluyen. Hoy nos toca vivirlo en nuestro derecho a la vivienda.
Aquí están los resultados cuando se mira para un costado en las capacitaciones sobre perspectiva de nuestrxs políticxs.

Se replica la violencia, porque “violencia es mentir”.

Carta de las Mujeres de la toma de tierras Guernica a Elizabeth Gómez Alcorta y Estela Díaz, ministras de Mujeres, Género y Diversidad:

Somos mujeres de la toma de tierras de Guernica, Presidente Perón. Les escribimos desde la toma, donde nos encontramos con nuestros hijos, más de 3000 niños y niñas, y nuestros compañeros, peleando por una tierra para vivir.

Muchas de nosotras hemos sufrido violencia de género y, sin poder tener otro recurso, tuvimos que abandonar la convivencia con quienes nos maltrataban, para poder estar a salvo. Vinimos con lo puesto, no tenemos nada más. Muchas de nosotras somos jefas de hogar y madres solteras. Hay entre nosotras trabajadoras de casas particulares, que fuimos echadas de nuestros trabajos durante la pandemia, y otras trabajábamos de changas, viviendo el día a día, pero nuestros ingresos se vieron perjudicados por la difícil situación sanitaria que está viviendo el país. Nuestros compañeros han quedado sin trabajo, sin ingresos. En algunos casos, teniendo que devolver incluso los carros que les habían prestado para juntar lo poco que podían.

Esta pandemia nos agarró haciendo muchísimo esfuerzo para poder pagar un alquiler que no baja de los cinco mil pesos, para poder afrontar el pago de las tarifas, y para poder alimentar a nuestros hijos. En nuestro caso, no pudimos afrontar más ese costo, y muchas de nosotras nos vimos frente a la peor decisión que puede vivir una madre: elegir entre pagar un alquiler, o comprar comida y pañales para nuestros hijos.

Frente a esta situación, desde el 20 de julio estamos realizando una ocupación pacífica y tomamos en nuestras manos el reclamo por una vivienda digna que nos ha sido negado. Junto a nuestros compañeros, ocupamos las tierras que se encuentran en los campos de Numancia y San Martín, en Guernica. Son tierras que no tienen dueño. Así lo han constatado los abogados solidarios que nos están ayudando para poder llevar adelante nuestro reclamo.

Pasar las noches acá no es nada fácil, señoras ministras. Nuestro hogar son carpas hechas con cartones, lonas y chapas. Tenemos que abrigarnos del frío y de la lluvia con lo que no tenemos, ayudándonos entre nosotras, fortaleciendo estos lazos de solidaridad que tan fuertemente hemos tejido, organizando ollas populares y merenderos para que nuestros hijos no pasen hambre y puedan tener al menos una comida al día. No tenemos ni agua.

El apoyo de organizaciones solidarias y de vecinos de la zona que estamos recibiendo es esperanzador. Nos ayudan con colectas, nos aconsejan, nos empujan a no bajar los brazos.

Sin embargo, estamos sufriendo todo tipo de hostilidades. La policía y fuerzas de seguridad, que nos hostiga y amedrenta permanentemente. Los medios de comunicación intentan distorsionar la veracidad de nuestro reclamo, acusándonos de las cosas más horribles. Algunos políticos pidieron que “la Justicia actúe” y nos saque de estas tierras. Ahora pesa sobre nuestras espaldas una orden de desalojo. No somos criminales. Estamos defendiendo nuestro derecho a la vivienda.

Nosotras, sin embargo, no bajamos los brazos. Vimos durante estos años la fuerza que cobró el movimiento de mujeres que salió a las calles en defensa de sus derechos, contra la violencia de género, peleando por una vida sin miedo, una vida digna, una vida que merezca ser vivida. ¿Saben, señoras ministras? Ésa es la consigna que más fuertemente levantamos quienes estamos acá.

Esa marea que inundó las calles del mundo con especial fuerza en nuestro país, nos inspira y nos llena de energía. Por eso, señoras ministras, creemos que nuestro reclamo es justo. En las últimas horas nos hemos enterado que la Cámara de Apelaciones de La Plata dio la orden para desalojarnos, nos preguntamos ¿dónde quieren los señores jueces que vayamos a vivir? Esta decisión solo nos arrojará a la calle, de donde vinimos. Quizás estos señores no entiendan que violencia de género también es no tener una vivienda digna, y un acceso a la niñez con plenos derechos.

Les pedimos una solución. Que se eche atrás el desalojo. Que se de una respuesta favorable a nuestro reclamo de #NiUnaMenosSinVivienda. No a la represión. Basta de violencia hacia nosotras, las mujeres sin vivienda.

Esperamos una pronta respuesta,

Mujeres en Lucha de la Toma de Tierras de Guernica

Joana 1164972467
Giselle 1164269739
Yamila 1158038028
Eugenia 1127108533
Claudia 1127078158
Mariana 1158222887
Camila 1163535424
Yamila 1125092119
Irene 1128708885
Mirian 20878823
Flavia 34460656
Cecilia 21756234
Karina 1140647569
Nelida 1128440720
Yohana 1134788973
Carolina 1164705510
Mariana 1158222887

Las compañeras de la Casa de la Mujer “Esther de Careaga”, en la voz de Analia Esquivel acompañan y abrazan a las mujeres en lucha.

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